jueves, 5 de julio de 2012

Destino: Ronda


Publicado en Burladero.com el 03/09/2011

Cuando el reloj marque las 5 de la tarde la centenaria Plaza de Toros de Ronda vivirá la LV edición de una cita que año tras año supera lo estrictamente taurino: la Goyesca.

Una Goyesca que este año presenta uno de los carteles más atractivos del momento: Julián Lopez El Juli, Gran Capitán del escalafón, que junto al torero del momento, José Mª Manzanares, han sido dueños y señores de una temporada que está llegando al ocaso. Junto a ellos, Cayetano. El menor de los Rivera Ordóñez reaparece, en este día tan especial para su dinastía, tras mes y medio apartado de los ruedos debido a la fractura en el cuarto metarcarpiano del dedo índice de la mano derecha mientras toreaba en el campo.

Y precisamente Cayetano será el protagonista de la anécdota de la jornada. Ha querido que sea la Duquesa de Alba quien inspirase el modelo que lucirá en esta ocasión dada la vinculación de la Casa de Alba con el pintor Francisco de Goya, cerrando así un círculo que se remonta hasta el siglo XVIII, cuando el pintor aragonés inmortalizara hasta en dos de sus obras al diestro rondeño Pedro Romero.

Para conmemorar el segundo centenario del nacimiento de Pedro Romero surgió la primera corrida Goyesca, allá por el año 1954, con un cartel formado por Antonio Bienvenida, Cayetano Ordóñez (hijo) y César Girón. Los diestros hicieron el paseíllo a la usanza del siglo XVIII, conocida también como usanza rondeña.

Será a partir del año 1957 cuando Antonio Ordóñez, convierta esta cita en una tradición que ha traspasado fronteras y se ha convertido en todo un referente taurino en nuestro país.

El gran maestro de Ronda es el diestro que más paseíllos ha realizado en esta señera cita septembrina, ha actuado hasta en 18 ocasiones. Le sigue su nieto, Francisco Rivera Ordóñez, con 14 paseíllos. Manzanares padre con 10, y ya en menor medida Paco Ojeda Antonio Bienvenida, Julio Aparicio, Paquirri,Curro Romero o Espartaco.

Tras el fallecimiento de Antonio Ordóñez fue su nieto Francisco quien heredó el encargo de organizar esta corrida que reune cada año carteles de máximo interés, que hacen que hasta Ronda se desplacen cantidad de aficionados, curiosos y personalidades de distintos ámbitos para ocupar los tendidos de ese magno monumento que es la Real Maestranza rondeña.

Uno de los factores más importantes del espectáculo es el toro, precisamente un tanto criticado en los últimos años dada su escasa presencia. Este año se presenta la ganadería de Núñez del Cuvillo, vacada gaditana que se encuentra en gran momento y que ha propiciado en esta temporada tardes históricas.

El ambientazo está garantizado, el cartel es tremendamente atractivo y la ganadería, a priori, hace concebir esperanzas. Ojalá a partir de las 5 podamos hablar un gran espectáculo taurino, y no, exclusivamente, de una crónica social.